El día que nació mi hija estaba respondiendo mensajes desde el hospital. Ahí entendí que tenía un negocio que me esclavizaba, no que me liberaba.
No soy mentor que vive de vender formación. Tengo empresas y lidero equipos de decenas de personas. Y tuve que aprender a las malas cómo hacer que funcionaran sin depender de mí.
A partir de ese momento cambié mi liderazgo, la estructura del equipo y el sistema con el que funcionaba la empresa. En menos de un año tenía casi 40 personas y había salido completamente de la operativa.
Lo que te doy aquí son las herramientas que usé para hacerlo.